Misma esencia, nueva piel
He cambiado y con ello, también cambia la forma en la que me muestro al mundo.
La vida está conformada por ciclos: termina uno y empieza el siguiente… y a través de ellos nos vamos transformando, por dentro y por fuera; nos ayudan a recordar la impermanencia: somos procesos en constante evolución.
La quietud y la calma nos regresan al presente, nos permiten escuchar la sabiduría de nuestra voz interna.
Fui hacia adentro para integrar todo lo que soy. En ese espacio profundo se acomoda lo vivido. Y desde ahí resurjo con certeza y determinación.
Este nuevo ciclo es la reafirmación de quién soy y de lo que hoy estoy lista para compartir.
Y ahí en el silencio comprendí: no todo dolor es señal de ruptura, a veces es el corazón abriéndose para dejar entrar más luz, para conocer una nueva versión de mí.
Gracias por caminar conmigo.
Isabel Ríos.
